02/06/2009
Hallan restos que podrían ser del avión que desapareció con 228 personas
Equipos brasileños de rescate ubicaron en el océano Atlántico algunos trozos de avión que serían del Airbus A330-200 de Air France que desapareció ayer durante un vuelo entre Río de Janeiro y París con 228 personas a bordo.
El portavoz de la Aeronáutica, Jorge Amaral, dijo que los aviones brasileños ubicaron hoy unos pocos destrozos, incluso un sillón de avión flotando en el agua, a unos 650 kilómetros al noroeste de la isla de Fernando de Noronha.
El área donde se concentra la operación de búsqueda está situada en los límites extremos de los espacios aéreos de Brasil, en el oeste, y Senegal, en el este.
La tripulación de un carguero francés dijo haber visto fragmentos de lo que podría haber sido un avión que flotaban en el océano, en la zona donde se cree que pudo haberse estrellado la nave. En la misma área, un piloto de la aerolínea brasileña TAM dijo haber visto "trozos de color naranja" cuando cruzaba el Atlántico.
Brasil y Francia han enviado más aviones a la zona, próxima a las islas de Cabo Verde, mientras que otros países, entre ellos Estados Unidos y España, también se sumaron a la operación de búsqueda.
En una entrevista concedida al canal francés 1-tele, el presidente Barack Obama aseguró que "Estados Unidos aportará toda la ayuda necesaria para encontrar el avión perdido". Según la emisora de radio France Info, Estados Unidos enviará al menos un avión para que participe en la operación de rastreo.
Adicionalmente, la Fuerza Aérea de Brasil participa con aviones equipados con cámaras térmicos infrarrojos capaces de detectar la presencia de cuerpos humanos.
El Airbus A330-200 salió de Río de Janeiro el domingo a las 23:03 GMT y perdió el contacto con los controladores aéreos brasileños alrededor de las 01:30 GMT del lunes.
A las 02:00 GMT aproximadamente, la nave entró en una zona de fuertes turbulencias y tormentas. Unos 15 minutos después, el avión comenzó a emitir varios mensajes automáticos de mantenimiento que indicaban un fallo general de los sistemas eléctricos.
El ministro francés de Defensa, Herve Morin, dijo que no hay ningún indicio de un eventual atentado terrorista. Por su parte, muchos expertos aeronáuticos han descartado que sólo un rayo haya podido causar la caída del aparato. La súbita desaparición del avión y la ausencia de señales de auxilio han llevado a algunos expertos a suponer que el avión pudo haber explotado en pleno vuelo.
El ministro de Transporte de France, Jean-Louis Borloo, anunció hoy que los familiares de los pasajeros y tripulantes franceses que viajaban en el avión pueden viajar a la zona donde se lleva a cabo la búsqueda si así lo desean.
Un equipo de psicólogos está atendiendo entre tanto a unos 40 familiares que siguen a la espera de noticias sobre el avión desaparecido en el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle, el destino del fatídico vuelo AF447.
Según los ingenieros en seguridad aérea, el Airbus 330 es un avión muy moderno (de 1993) y cuenta con dispositivos hasta triplicados que permitirían a la aeronave volver hacia Brasil en busca de un aeropuerto en caso de haber sufrido un desperfecto eléctrico.
Lo que más llamó la atención es que no hubo ninguna comunicación vía radio de los pilotos con los centros de control en Brasil y en Dakar. Eso implica, según dijeron los técnicos, que "sea lo que fuere aquello que ocurrió, fue en forma extremadamente rápida y sorprendió a los pilotos y la tripulación, de modo que estos no pudieron reaccionar". Se llegó a mencionar "una explosión por incendio o la pérdida de un ala" como hipotéticos factores que provocaron la caída de la aeronave.
El vuelo se desarrollaba, hasta las 22.33, normalmente a 35.000 pies de altura (11 kilómetros) y a una velocidad de 840 kilómetros por hora. Por este dato se supone que la aeronave no habría estado más allá de los 800 kilómetros de distancia de la costa brasileña en el momento en que se perdió todo contacto con ella.